Que sea otra vez como una droga, que te vaya consumiendo, que te vaya quitando la vida, poco a poco, que te hiciera sentir ligera, atolondrada, toda una enferma; pero sobre todo que te hiciera sentir que eres "capaz" una vez más de no solo intentarlo, sino de también conseguirlo. Regresar al punto de retorno y luego avanzar con las ideas fijas, con las metas dispuestas para ser cumplidas, con los huesos, la carne y la cabeza llenas de fuerza. Hay que mentalizarse, eso es lo primero. Pues lo primero, señores, señoras, ya es un hecho.

Mi revolución personal comienza ahora. El cambio, otra vez...
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